Comenzando

No Compres Zapatos, Compra Propiedades

“No compres zapatos, compra edificios” es muy profundo para mí. Es una muletilla divertida, pero no es chiste. Es algo que he experimentado personalmente y es un credo según el cual vivo mi vida. Y te lleva a preguntas muy importantes que debes hacerte: ¿Cuál es la visión que tengo para mi vida, y qué estoy dispuesta a sacrificar para hacer realidad esa visión?