Comenzando

Mata al Príncipe Azul

Tenemos la tendencia a convertir muchos aspectos de nuestras vidas en “príncipe azul”: se puede tratar de una pareja romántica, un trabajo al que aspiramos o nos aferramos, un jefe que idolatramos, un miembro de la familia en el cual nos apoyamos o, incluso, la noción de una perspectiva de futuro para nuestra vida. Nos apoyamos en estos diversos príncipes azules para que nos den estabilidad, para que sean nuestras muletas, para que nos salven, nos rescaten. Que sea un mantra: tenemos que matar al príncipe azul. Tenemos que matar la fantasía porque nos impide crecer. No hay excusas, rescates ni salvadores. No hay fantasía que nos rescate. Solo estás TÚ.